02/04/2026
REVILLA GOBERNADOR Y LA RESTAURACIÓN DEL VOTO CALIFICADO
La determinación del dueño de la sigla Nueva Generación Patriótica (NGP) de retirar a su partido de la segunda vuelta por la Gobernación del Departamento de La Paz está causando revuelo y una indignación masiva en la población paceña del campo y de la ciudad. Este caso representa un claro ejemplo de la democracia pactada al más puro estilo de los años noventa, cuando los maletines repletos de dinero y la compra de conciencias definían la política nacional.
Lo que están haciendo representa en los hechos, un regreso a la práctica del voto calificado, cuando se suponía que sólo los de la ciudad eran ciudadanos aptos para elegir y ser elegidos. Por detrás de esta burda maniobra está el pánico irracional al voto del pueblo que es mayoritariamente indio, y la percepción de que este sector de la población no debería tener derecho al voto.
En consecuencia, el gobierno y sus aliados aplican una política de "fraude patriótico" no sólo porque han nombrado como "Patria" a su nuevo partido político, sino porque ellos junto a la rancio jailonerío que añora la vieja república, creen que esto es lo más patriótico para salvar su modo de vida del fantasma del socialismo y de la vuelta de los indios a las posiciones de poder. Para ellos, que un aymara sea gobernador por cuarta vez consecutiva en la historia del departamento de La Paz, es un error del sistema que deben corregir a punta de decretazo y plata.
En primer lugar, hablemos de la sigla. Edgar Uriona es ciudadano estadounidense y dueño de NGP (un Goni o un Manfred baratitos), un personaje avenido a la política boliviana sin ningún conocimiento de política y menos aun con apoyo social. Es un empresario cuya única ley es el dinero y para quien la sigla NGP es un emprendimiento más en su portafolio. Esta lógica se refleja en el acuerdo que quiso llevar a Jaime Dunn como candidato presidencial el año pasado; un primer paso que se cerró con la inhabilitación de Dunn y el retiro de la sigla de la carrera por la presidencia.
Pero Uriona, fiel a su estilo, quiso aprovechar las subnacionales para "recuperar la inversión" en la sigla. Como dueño, alquiló directamente su plancha a múltiples candidatos en todo el territorio nacional. Sólo en el departamento de La Paz, presentaron un candidato a Gobernador y 61 candidatos a alcaldes. Un taxi-partido en toda la extensión del término.
Apenas se iban enfriando los resultados, el taxi-partido de Uriona se sumó a ser un pollito más de la granja de Rodrigo Paz. Hace pocos días se informaba de dos alianzas entre NGP y Patria: en Tarija el candidato de NGP, Never Antelo brindó su apoyo público al oficialista Adrián Oliva (https://www.facebook.com/share/v/1EEhLxx4zE/); y en Oruro el candidato Juan García se unió a la campaña del oficialista Oscar Chambi (https://www.facebook.com/share/v/17G4JSsENS/). Por lo tanto, NGP es aliado del gobierno de Rodrigo Paz y de sus candidatos a alcaldes y gobernadores.
En La Paz, el panorama era diferente. Yahuasi, de origen indio y ahora candidato de NGP, confrontó directamente al caballo de Rodrigo Paz y se perfilaba como futuro gobernador tras adelantarse el apoyo mayoritario del pueblo paceño del campo y las ciudades. Vanos eran los intentos de Revilla de colocarse ponchos y tokenizar a los pocos indios que lo apoyan, para maquillar su candidatura claramente citadina y blancoide-criolla. Era inaudito que un partido que se acababa de subir al carro del gobierno en dos departamentos, dispute y le gane la Gobernación de La Paz a sus patrones del gobierno.
En segundo lugar, está el rol de Evo Morales. La victoria de Leonardo Loza en primera vuelta como gobernador de Cochabamba significó un baldazo de agua fría para las fuerzas neo conservadoras que desde agosto pasado, clamaban el entierro definitivo del socialismo y del bloque popular. Fiel a su estilo confrontacional de los últimos 6 años, Morales llamó directamente a votar por René Yahuasi y confrontó a Revilla a través de las redes sociales, siendo que Yahuasi nunca hizo campaña a favor de Morales ni estuvo vinculado al MAS en su breve carrera política. Más vínculos tenía Yahuasi con el ex gobernador Santos Quispe (abiertamente anti evista) que con el ex presidente Morales.
Este acto de Evo no deja de ser funcional al gobierno neofascista de Rodrigo Paz, ya que a través del "fantasma del socialismo" los medios de comunicación e influencers de la derecha salieron a etiquetar a Yahuasi como candidato del evismo en La Paz. En consecuencia, Evo perfeccionó la ocasión y excusa para una jugada política obvia que se materializó en la última visita de Revilla a Casa Grande del Pueblo: el caballo del gobierno exigió que Rodrigo frenase al "evista Yahuasi" que utilizaba una sigla de alquiler que le había jurado lealtad al proyecto neo conservador. Igualito a Quico quejándose con Doña Florinda cuando Don Ramón lo pellizcaba en la vecindad del Chavo del Ocho. Y el Florindo Paz envió la cachetada virtual a su servil Uriona quien, ni corto ni perezoso, recibió su cuantiosa coima en dólares y procedió a desconocer a Yahuasi.
A esto se suma la habilitación ILEGAL de un candidato que omitió plenamente el requisito de residencia en el departamento: la única excusa de Revilla fue declararse preso político para ocultar que los últimos 5 años vivió fuera del departamento y ajeno a la realidad de los paceños, disfrutando la buena vida a costa de todo lo robado a la alcaldía de La Paz durante una década de corrupción. Revilla no es un candidato, es un turista de lujo (casi un nómada digital) que solo veía La Paz desde Twitter, y de ser proclamado gobernador, será también completamente ILEGÍTIMO en ese cargo.
El último actor en esta tragicomedia politiquera es el Órgano Electoral. En un ejercicio de aplicación ciega y leguleya de la Ley de Régimen Electoral, pretenden proclamar a un gobernador que fue rechazado por el 80% de la población paceña. El Presidente del OEP, Gustavo Ávila, es un árbitro que sabe que se irá a su casa si no cobra el penal a favor del equipo oficialista; eso si es que no está todavía en la planilla personal de Rodrigo Paz, junto con los beneficiarios de las narco maletas, los saqueadores de la caja fuerte de Marset, y los intermediarios de la gasolina basura.
Por más que el OEP anuncie sanciones y hasta una eventual pérdida de la sigla de NGP, Uriona ya recuperó su inversión: ahora es aliado del gobierno, ha asegurado cargos en al menos tres gobernaciones (si no más) y se sitúa como una pieza más del ajedrez gubernamental.
Sin olvidar el fortalecimiento de la estrategia política que utiliza la figura de Evo Morales a su gusto para asustar a su electorado pequeño burgués cuando quiere. Sólo basta jalarle la lengua a Morales para sacarlo a declarar desde su escondite, y así utilizar sus declaraciones como gasolina premium de la maquinaria de legitimación artificial del gobierno: todo gobernador o alcalde que se alinee en contra de Alianza Patria, ya sea en las segundas vueltas o en los próximos 4 años de gestión, será etiquetado de evista, masista o socialista. Todo para justificar la aplicación del "fraude patriótico" por la vía judicial, electoral, o para aplicar desgaste y desprestigio a través de la opinión pública.
Los medios y las redes, siempre distorsionando la realidad hacia lo urbano, han invisibilizado el mayoritario descontento que muestran organizaciones sociales, campesinos, obreros y pueblo en general ante las puertas del Órgano Electoral. Recuerdan los años macabros en los que el voto de los indios no valía, tal y como desean los ignorantes que aplauden las críticas al voto universal lanzadas por un im***il llamado Mario del Alcázar.
Los k'aras desde sus celulares, aplauden con fervor a Revilla y respiran aliviados de que por fin, luego de 15 años de autonomía departamental paceña, tendrán un gobernador que no sea indio. En su delirio ra***ta y clasista creen que la gobernación funcionará mejor con un Revilla y un Paz de apellido y orígenes españoles, que bajo apellidos aymaras como Cocarico, Patzi o Quispe.
Este es el libreto y el elenco de una nueva telenovela con tufillo de los años previos a la Revolución del 52. Se está restaurando el voto calificado y se está inaugurando una era de fraude patriótico en la que se invalida públicamente el voto indio, popular y campesino siempre que sea posible, todo justificado bajo la consigna patriótica de evitar el regreso del bloque popular usando a Evo Morales como instrumento de terror, como "El Coco" en los cuentos para niños.
Se olvidan que, si imponen a un gobernador ilegítimo por esta vía del fraude patriótico, es posible que Revilla no logre siquiera posesionarse en el cargo en una gestión que nace mu**ta legalmente y que estará permanentemente bajo movilizaciones y rechazo popular. Y aún si se posesiona y trata de ejercer el cargo, estaremos contando los días para darle revocatoria igualito que a su patrón el Pollo incaPAZ.