25/05/2026
Gratitud infinita a Dios, a mi familia y a mi coach Iban Acosta por siempre estar ahí para mí.
Antonio y Héctor, gracias por ser mi equipo favorito, mi luz en los días grises y por regalarme sus sonrisas al salir y al llegar de entrenar.
A las personas que alentaron en ruta: Valen millones! Me sentí muy amada y contenida con su energía tan linda!
Cada kilómetro dedicado a todas las mamás que están buscando reencontrarse en el posparto.