23/07/2023
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Esta es la extensión territorial más cercana a la realidad que tuvo la Luisiana y que jamás dependió de Nueva España y por tanto, no fue parte de “México”, siguiendo con el tema de la diferencia entre los mapas y la realidad histórica, los primeros son instrumentos a través de los cuales se materializa la imaginación territorial de un relato histórico, territorio que es imaginado por los ciudadanos e instituciones como parte de una nación y por ende de una identidad, más el territorio natural no es inmutable, sino que sufre cambios debido a acontecimientos históricos que constituyen la construcción de la nación, el territorio mexicano que se independizó de España no es el mismo que el del México actual, como tampoco lo es el territorio que conquistó Hernán Cortés con el que se independizó en 1821, de la misma manera, el territorio que los mapas muestran como “Luisiana” no es el mismo que ocupó España tras la cesión ni el Imperio Francés tras la retrocesión.
Los mapas son una herramienta simbólica del espacio (son un símbolo, no el espacio mismo), se espera que los mapas sean instrumento para que el ciudadano desarrolle un sentimiento de afecto al Estado-nación, porque de no ser por el mapa, no habría una nación sino como entidad abstracta, el contorno del mapa permite concebir como “propio” o “nuestro” todo lo que está dentro, la sociedad necesita sentirse arraigada a un territorio para sentir seguridad y afianzar su pertenencia, curioso entonces que se vea con insistencia mapas ridículos de la extensión de España en América y de México antes de 1821, pero, la insistencia de los españoles en que América es parte de su identidad es algo paradójica si no se admite que América definió la identidad europea, ¿cuál es la insistencia de inflar los territorios españoles en América a insistir en colocar un mapa ficticio de una ucronía de internet?
Es normal que en los mapas se exageren elementos visuales, ocurre con frecuencia, sobre todo cuando no hay fronteras claras como en la Norteamérica española, son herramientas que hacen que el mapa cumpla con su función, los mapas no representan el territorio, son constructos culturales que no revelan la realidad, sino que producen una, en este caso que muestro, proveniente de la página de HGIS, se produce una realidad más cercana a la histórica (que no la realidad histórica). Mostar un mapa inflado exagerando los territorios españoles en Norteamérica es un artefacto cultural, un constructo social para hacer visible los intereses de quien se encarga de difundirlo y muchas veces de quien lo produce, no es ingenuo decir “es un mapa ficticio basado en la realidad” o “tiene todos los territorios españoles”, porque busca dar a conocer la representación del punto de vista de quien lo comparte, un mapa no es independiente del contexto político-social del que nace, siempre es mejor buscar una representación neutra del espacio, como el presente mapa.
Muchos creen que porque el mapa es una representación matemática y geométrica de la realidad “muestra la realidad tal como fue y como es”, no es así; la Luisiana española es una ejemplo, según información del Archivo General de Indias podemos identificar que la historia administrativa del territorio es la siguiente:
1763 Con el Tratado de París, Francia cede Luisiana (lo reclamado no coincide con la extensión real) a España, se agrega el territorio a la Capitanía General de Cuba en lo civil y militar, quedando bajo la Audiencia en el ramo de justicia.
1783 Con el Tratado de Versalles se unen las Floridas y Luisiana en una gobernación independiente de Cuba, pero vinculadas en la jurisdicción a Santo Domingo como tribunal superior hasta 1800.
1800 Se traslada la Audiencia de Santo Domingo a Puerto Príncipe y se queda bajo esa jurisdicción, anteriormente tenía como primer tribunal de apelación a La Habana y segundo al Consejo de Indias, siendo un caso de régimen de excepción en Indias.
01/10/1800 España acuerda la retrocesión con Francia y el acuerdo se confirma y desarrolla en 1802, la transferencia se da el 30 de noviembre de 1803 y veinte días después se traspasa el territorio a los Estados Unidos.
¿De dónde provienen los archivos del Archivo General de Indias referentes a Luisiana? Pues de Luisiana, cuando se retrocede el territorio a Francia, se llevan los archivos de Nueva Orleans a Panzacola y de allí a La Habana en vísperas de la cesión española de las Floridas (la Oriental y lo restante de la Occidental), de la isla pasarán a España, donde entre 1883-1889 son colocados en el AGI.
¿Dónde queda aquí entender que no dependía de la Nueva España/México? Bueno, después de la entrega por parte de los ingleses de La Habana y Manila (habiendo cedido la Florida Oriental), se erige la Capitanía General de Cuba, el primer capitán general será Ambrosio Funes Villalpando, conde de Ricla, que llegó a Cuba el 30 de junio de 1763, quien erigió la Real Audiencia (instancia máxima jurídica antes de apelar al Consejo de Indias), ¿era el capitán general un puesto político? No, era un título militar que muchos ni siquieran entienden, para empezar, el cargo era militar, el máximo cargo militar, muchas veces el capitán general de las tropas en un territorio determinado era también el gobernador, en este caso, como en el de Mérida (Yucatán) o las Provincias Internas (durante un tiempo), era así, es decir, el Capitán General Ricla y sus sucesores, fueron comandantes militares supremos y gobernadores civiles supremos del territorio que pertenecía a Cuba, con capital en La Habana.
¿Qué hacía exactamente el Capitán General de Cuba? Tenía el mando supremo de fuerzas, el fuero castrense, autoridad máxima en defensa y seguridad; en gobierno, tenía todas las facultades de gobernador, era presidente de la Audiencia, decidía «a solas» cuestiones de orden público, es decir, él solo, solo actuaba en conjunto cuando debía fungir como presidente de la Audiencia, pero, en los ramos de policía, obras, correos, sanidad, &c., era la máxima autoridad; en hacienda era el Superintendente de rentas reales, es decir, las mismas prerrogativas concedidas al virrey, son las decretadas al Capitán General.
Esto es importante porque en redes existe el mito, tanto entre mexicanos como entre españoles, que Cuba dependía del virrey, no es así, en su Ensayo Político de la Isla de Cuba, Humboldt no lo menciona, y cuando en su capítulo VIII, libro III, del tomo I de su Ensayo político del reino de Nueva España habla de la división territorial de Nueva España, menciona: Nuevo Méjico, Nueva Vizcaya, Zacatecas, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Mérida o Yucatán, Nueva California, Vieja California, Sonora, Guadalajara, Valladolid, Méjico, de la Puebla y Oajaca, es decir, jamás menciona que Cuba dependa de Nueva España.
El problema viene con la confusa presencia española en Norteamérica, lo que fue la Florida Occidental estuvo entre 1701-1762 bajo la jurisdicción de la Audiencia de México, pero porque la Audiencia con sede en Cuba fue creada hasta 1763, año en que España recibe la Luisiana, además, la Audiencia era un órgano judicial, no civil (un tribunal que no gobernaba), muchos aducen que los situados eran muestra de la subordinación el capitán general antillano al virrey, no es así, en su capítulo XIV, tomo IV, Humboldt solamente refiere que se enviaron en promedio 1,826,000 pesos entre 1788-1792, pero jamás asegura que sea dependiente del virrey, únicamente explica que se envía el situado para mantenimiento, y se extraña en que La Habana requiere 1,400,000 pesos cuando en la isla se tenía recaudación superior a los dos millones anuales.
No es nada raro, la explotación colonial por parte de España se dio dado que era con la plata novohispana con que se mantenía el imperio en Norteamérica, una sexta parte de lo producido en el virreinato se utilizaba en Norteamérica y el Pacífico, además se enviaba a España el líquido sobrante, cinco a seis millones anuales, esto porque los gobernantes americanos, sabían que la mejor manera de mantener el crédito en la corte y conservar su empleo, era remitir la mayor cantidad de dinero a España, es decir, el puesto político y su mantenimiento dependían no de la destreza y habilidad, sino de la capacidad de enviar plata a la península.
Pero volviendo al tema de la Luisiana, José de Ezpeleta, que fue gobernador de la Mobila, fue nombrado en 1783 como encargado interino de la capitanía general de la Luisiana y Florida, en 1785 se le nombró Capitán General de Cuba y en 1787 se volvió a unir estos territorios con Cuba, situación que se mantuvo hasta el fin del dominio español, a pesar de que el gobernador Miró y después el barón de Carondelet pretendieron que se creara una Capitanía General separada, y ya vimos que Cuba era independiente en todo, excepto por el envío del situado del que el virrey no disponía cómo fuese utilizado, dado que solamente debía enviarlo.
Entonces, mapas como el de Wikipedia son realmente instrumentos con poco rigor histórico, Cuba era independiente de Nueva España y la Luisiana dependió de Cuba la mayor parte del tiempo, que haya habido situados a Cuba, Luisiana y las Floridas no quiere decir que el virrey gobernase sobre ellos, quiere decir que dependían del envío de fondos de la caja real de México, pero no eran jurisdicción externa del virrey o Nueva España, tampoco ese mapa que se ve en redes sociales de “México en 1794” es cierto, y tampoco lo es los mapas donde se ve una Luisiana extensa porque al pretender establecer la frontera entre EE.UU. y Nueva España, don Luis de Onís nos dice en sus memorias que la Luisiana no iba más al norte del Fuerte Carlos III.
Fuentes:
Amores Carredano, J. B. La Capitanía General de Cuba y la defensa de Luisiana y Florida antes el expansionismo norteamericano (1783-1789).
Guía de recursos de Luisiana en español en archivos españoles. Disponible en:https://www.hnoc.org/sites/default/files/uploads/Guide-to-Louisiana-Resources-in-Spanish-Archvies-Espanol.pdf
Galván Rodríguez, E. El Capitán General de Cuba (1763-1898) en La Administración de Cuba en los siglos XVIII y XIX.
Paralleda, C. A. Los mapas históricos como instrumentos para la enseñanza de la historia.
Imagen: Mapa de Luisiana y las Floridas, de HGIS.