27/02/2016
EL SEGURO COMO PARAMETRO DE DESARROLLO
Para entender la importancia de la industria aseguradora, hay que partir de la base de que es una actividad que se sustenta en el principio de solidaridad. El rol de una empresa aseguradora es administrar los fondos que compensarán a los perjudicados por un siniestro (por ejemplo, autos afectados por un temporal de granizo). Hablamos de un sistema de base solidario porque las primas que abonan todos los asegurados que no sufrieron una pérdida contribuyen a resarcir el daño a los afectados.
Además del sentido solidario que el seguro lleva en su génesis, nuestra actividad también hace otros aportes a la economía. Uno de los más notorios es la participación en el mercado de capitales, donde se invierte una parte importante de las primas y con ello, indirectamente, se contribuye al financiamiento de distintos sectores de la llamada "economía real".
Por éstas y más razones, podremos coincidir en que el seguro tiene un rol muy importante para contribuir a la calidad de vida de la gente y el crecimiento constante de la economía. Cuanto mayor es la participación del seguro como un insumo básico de la economía, mayor es la evolución de un país.
El desafío que tenemos los aseguradores es continuar fortaleciendo la importancia de la actividad ante la sociedad. Debemos redoblar los esfuerzos en el objetivo de brindar a los asegurados información clara y diseñar productos accesibles para todos. De esa forma, contribuiremos a la generación de confianza, el pilar fundamental en el que se sustenta nuestra actividad.
El seguro no sólo tiene peso en una economía por su participación en el Producto Bruto Interno (PBI) de un país, por la cantidad de personas que directa o indirectamente emplea, o por las inversiones que efectúa. La importancia de esta actividad va más allá, ya que el pago de siniestros genera efectos multiplicadores y contribuye en los niveles de actividad de los distintos sectores.
Las economías desarrolladas
Resulta lógico que, dado su creciente desarrollo económico, Estados Unidos y los países de Europa occidental tengan el mercado asegurador más fuerte a nivel global. En estas regiones, además de la fuerte incidencia de las coberturas patrimoniales que amparan a los distintos sectores económicos, también hay una alta influencia de los seguros de personas.
Esto explica, en parte, el hecho de que en los países desarrollados, la participación de la actividad aseguradora alcance el 10% de su Producto Bruto Interno (PBI). Lo cual significa que en esas regiones el seguro tiene el más alto índice de penetración en la economía a nivel mundial.
Estos países representan más del 80% de la producción mundial en materia de seguros, apuntalados fuertemente por la creciente incidencia del negocio de seguros de vida, que creció por encima de la media en la última década previa a la crisis financiera internacional de 2008 - 2009.
La fuerte influencia del negocio de seguros de vida habla a las claras de sociedades con una fuerte conciencia aseguradora, que además de proteger sus bienes, piensan a largo plazo y toman recaudos para garantizar el pasar económico del núcleo familiar.
Allí se explica que la industria aseguradora tenga, en estas naciones, la participación más importante y con una significativa demanda de coberturas con alto valor agregado, es decir, no sólo aquellas tradicionales o comúnmente denominadas "comodities". No obstante ello, también es preciso reconocer que el crecimiento global del seguro en estos países ha sido débil o nulo en los últimos años, contrastando con la expansión de la actividad en los mercados emergentes.
La creciente importancia de los mercados emergentes
En la última década, el bloque que integran China, India, Brasil y Rusia. Estos países han liderado el crecimiento de las economías emergentes y comienzan a tener un rol cada vez más preponderante en el concierto de naciones. Su importancia está dada por la creciente estructura industrial, sus recursos naturales y energéticos, y el crecimiento económico interno que posibilita que vastos sectores de su población se incorporen al mercado de consumo, lo que los ha convertido en destino de una porción significativa de las materias primas del sector alimentos.
Por estas razones, no debe extrañar que sólo en el quinquenio que va desde el 2002 y el 2007, la actividad aseguradora de estos cuatro países haya sido la que mayor contribución realizara al crecimiento de las primas de seguros de todos los países emergentes. En ese período, China vio crecer sus primas en U$S 38 mil millones, India en U$S 24 mil millones, Brasil con U$S 6 mil millones y Rusia con U$S 5 mil millones.
Se puede observar que, finalizado ese período, entre los países de mercados emergentes, el 90% de las primas del ramo vida están representadas por China, India, Sudáfrica, Brasil, Polonia, México, Malasia, Indonesia, Tailandia y Chile. En tanto, dentro de ese mismo bloque de naciones, en el ramo no vida, el 68% de las primas corresponden a China, Rusia, Brasil, México, Sudáfrica, Polonia, India, Turquía, Venezuela y Argentina.
La realidad latinoamericana
Los mercados de seguros de Latinoamérica han tenido un constante crecimiento desde el año 2002 en adelante, con un incremento de producción superior en América del Sur por sobre Centroamérica.
La realidad del mercado de seguros latinoamericano es muy disímil, debido a las asimetrías económicas existentes entre las distintas naciones, pues conviven países con un alto grado de subdesarrollo con otros que van camino a convertirse en importantes actores a nivel mundial.
Sudamérica presenta también realidades diferentes. Como hemos mencionado anteriormente, Brasil es uno de los polos de desarrollo más importantes. Este mercado tiene una distribución de primas que está liderada por el ramo Automotores, seguido por el de "Vida Gerador de Benefício Livre" (VGBL), un seguro de vida con un alto componente financiero. Además, este mercado viene presentando una buena evolución en ramos no tradicionales como los seguros de ingeniería, riesgos diversos y los vinculados a la expansión del crédito interno y doméstico.
El mercado argentino
El mercado asegurador argentino tiene una dilatada trayectoria y sus empresas están consolidadas, generando de esa forma la confianza tan necesaria para el desarrollo de esta actividad.
Según datos de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), la producción en primas del mercado argentino a junio de 2009 fue de 27 mil millones de pesos.
En la actualidad, el mercado cuenta con un número cercano a las 200 entidades y más de 24.000 Productores Asesores de Seguros, de los cuales más de 23.000 son Personas Físicas y el resto Sociedades de Productores. Si a los intermediarios sumamos las 25 mil personas que trabajan en relación de dependencia en las empresas aseguradoras, podemos señalar que al menos 100 mil personas viven directamente del seguro. A esto, habría que sumar los empleados de las oficinas de Productores Asesores de Seguros y todas aquellas personas que proveen servicios a alguno de los eslabones de esta cadena.
Las empresas aseguradoras argentinas vienen obteniendo resultados positivos durante el cierre de los últimos cuatro ejercicios económicos, fundamentalmente gracias al resultado financiero. Los activos de las empresas a junio de 2009 representaron 52 mil millones de pesos y contaron con un Patrimonio Neto cercano a los 10 mil millones de pesos.
Esto habla a las claras de un mercado sólido y solvente para responder ante los siniestros, que es el valor más importante y lo que un asegurado espera de nosotros.
Argentina tiene mucho para crecer, sobre todo en el segmento de seguros de vida, cuyo mercado aún no ha llegado a su maduración y tiene un enorme potencial de desarrollo.