25/06/2023
El uso del celular y el consumo de alcohol al conducir son dos factores de riesgo que pueden provocar graves consecuencias para la seguridad vial. Ambos hábitos afectan la capacidad de atención, la percepción del entorno y el tiempo de reacción de los conductores, aumentando las posibilidades de sufrir o causar un siniestro vial.
Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los siniestros viales son la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 35 años y el alcohol es uno de los factores determinantes más importantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el consumo de alcohol previo a la conducción exacerba las conductas impulsivas y agresivas, disminuye el sentido de prudencia e incrementa la propensión a cometer infracciones. Además, el alcohol reduce la coordinación motora, la visión periférica y la capacidad de adaptarse a los cambios de luz.
Por otro lado, el uso del celular mientras se conduce también implica una distracción que puede ser fatal. La Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS) advierte que un conductor tarda ocho segundos desde que recibe un WhatsApp hasta que termina de leerlo, tiempo en el que recorre unos 140 metros a una velocidad de 60 km/h . Asimismo, hablar por teléfono equivale a conducir con 1,0 g/L de alcohol en sangre, el doble de lo permitido . El uso del celular implica una distracción visual, auditiva, manual y cognitiva que reduce la capacidad de reaccionar ante una situación imprevista.
Por estas razones, es fundamental concientizar a la población sobre los riesgos que implica el uso del celular y el consumo de alcohol al conducir. Se trata de dos hábitos que pueden evitarse con responsabilidad y compromiso. La seguridad vial depende en gran medida de las conductas de los conductores y los demás usuarios de la vía pública. Con pequeñas acciones y cambios en las actitudes, se puede contribuir a reducir los siniestros viales y sus consecuencias.