26/08/2026
Cada actividad tiene riesgos diferentes, pero existen coberturas fundamentales para cuidar el patrimonio y garantizar la continuidad del negocio:
• ART: protege a los empleados ante accidentes laborales y enfermedades profesionales.
• Integral de comercio: cubre daños por incendio, robo, daños por agua y otros riesgos, según la póliza contratada.
• Responsabilidad Civil: responde ante daños ocasionados a terceros durante el desarrollo de la actividad.
• Seguro técnico: protege equipos electrónicos, maquinarias y herramientas de trabajo.
• Flota automotor: brinda cobertura a los vehículos utilizados por la empresa.
• Caución: garantiza el cumplimiento de contratos y otras obligaciones comerciales.
Las coberturas deben adaptarse al tamaño, la actividad y los riesgos específicos de cada empresa. Un asesoramiento adecuado permite evitar coberturas insuficientes y proteger aquello que mantiene el negocio en funcionamiento.
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