20/11/2022
LA CAPTURA DE CAJAMARCA. Desde la tarde del 15 de noviembre, 168 españoles al mando de Francisco Pizarro ingresaron a Cajamarca, allí planearon sus acciones, aquella noche casi nadie pudo dormir por la ansiedad, refugiándose en las callancas o edificios.
Al día siguiente, el 16 de noviembre de 1532, Atahualpa no llegaba a Cajamarca. Se envió a Hernando de Aldana a reiterarle la invitación, pero estuvo a punto de ser atacado por la gente de Atahualpa, quien no confirmó su asistencia.
Finalmente, cerca de las 4 de la tarde, Atahualpa ingresó a Cajamarca en una litera de oro, iba acompañado del Señor de Chincha y otros curacas importantes. Delante sus servidores iban limpiando el camino por donde pasaría. La comitiva se detuvo en el centro de la población. Vino hacia él fray Vicente de Valverde, religioso de la orden dominica, iba acompañado del intérprete indígena Felipillo o Martinillo (en las crónicas el nombre no aparece o sufre variaciones).
A través del interprete, Valverde le hizo el requerimiento, ofreciéndole su sometimiento de manera pacífica si aceptaba al rey de España como su señor.
Lo que sucedió luego no queda muy claro, existen muchas versiones que cambian con el tiempo. Al parecer Atahualpa reclamó a Valverde que los españoles devolvieran todo lo que habían tomado de su reino. Las crónicas relatan que Valverde le ofreció un breviario o libro de oraciones y que Atahualpa lo arrojó al suelo con ira.
Algunos autores indicaron que Valverde dio la orden de ataque para que los europeos salgan de sus escondites. La captura de Atahualpa empezó con disparos de arcabuz, los caballos y las brillantes armaduras causaron conmoción. Desde lo alto, el griego Pedro de Candia, realizó disparos de cañón que aterrorizaron a los indígenas.
El factor sorpresa fue determinante. Muchos de los indios que acompañaban a Atahualpa huyeron despavoridos y murieron aplastándose entre ellos al tratar de huir de la plaza. Fue tanta la fuerza de la muchedumbre que derrumbaron uno de los muros. Se menciona entre 2 y 3 mil víctimas durante el ataque.
Atahualpa fue capturado por Pizarro justo en el momento que iba a ser herido, al impedirlo recibió una herida en la mano. Fue llevado al Amaru Huasi.
En el año 2008, el historiador Miguel Maticorena hizo una interesante observación: Atahualpa habría estado embriagado cuando llegó a Cajamarca. Esta apreciación en base al testimonio del cronista Juan de Betanzos fue retomada por Mira Caballos que afirmó en su libro que Atahualpa habría estado embriagado después de tomar chicha en los baños termales de Pultumarca, lo cual favoreció su pasividad y poca resistencia a ser capturado. Mira Caballos cree que Atahualpa cometió errores como haber evacuado Cajamarca antes de su captura, además se presentó en andas siendo más vulnerable.
La pregunta continúa presente: ¿Cómo un grupo de soldados pudo capturar al inca que iba acompañado de un numeroso sequito? (Juan José Pacheco Ibarra) Imagen: Camilo Blas.
REFERENCIA
Lavallé, Bernard (2004). Francisco Pizarro: Biografía de una conquista. Lima: Institut français d’études andines, 2004
Maticorena, Miguel (2008). La caída del imperio incaico, un dato de Atahualpa.
Mira Caballos, Esteban (2018). Francisco Pizarro: una nueva visión de la conquista del Perú. Grupo Planeta.