12/04/2016
Allí debajo está el “comunicado de prensa” y la “carta abierta” que pasaron a ser anécdota gracias a la enérgica intervención diplomática de Doña Loreta Ruíz, Vicecónsul del Consulado General de México en Santa Ana, quien asistida por el Sr. Jahir Guzmán, el viernes 9 de marzo de 2012, literalmente le fue “a tronar los dedos” al personal de Santa Ana Jail, para que se nos hiciera Justicia con eso del horario recreativo.
Aquí llanamente se debe resaltar que, tomando pero muy en cuenta que en el Módulo 4-B, un buen número de residentes estaban prescritos con el medicamento AZT para combatir HIV como otros tantos lo estaban bajo tratamiento de hormonas, el Departamento de Salud de California también mucho está para agradecer su intervención a esta entidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
De igual manera, se autoriza el uso y difusión del presente material; las responsabilidades editoriales que deriven del mismo serán asumidas por parte del firmante.
Para publicación inmediata
“Por motivos de salud y…
¡porque pagamos impuestos!”
Por José Luis Velázquez
(Artículo bajo responsabilidad del autor)
Santa Ana, California. (Febrero/Marzo) de 2012.
-De plano, ¡hasta he decidido… ponerme en huelga de hambre!, exclamó Vitola (nombre artístico), con la mirada extraviada.
-Pues, ¡yo la apoyo comadre!, le dije.
-¡Y es que son fregaderas!, se lamentó la chica transexual, en cuyo rostro la amargura había pintarrajeado un “nacarado amarillo hepatitis”… Y bueno, con un semblante no tan infame, escuchábamos a Vitola, quien acusaba la fatiga del trajín de haber sido “sacada a corte”
-Yo creí… que era más fácil deportarse, balbuceó la “tranny”.
-Pues, ya te dije que estoy contigo comadre: “Usté chántela y ¡vámonos riendo pa´levantarle la canasta a las lombrices!”, le reiteré. Ya que su tragedia es la misma que padecemos los residentes del dormitorio 4-B, en Santa Ana Jail y que estamos en proceso migratorio.
Y desguanzada en un sofá, Vitola, dejó que su alma gritara:
-Y lo peor, ¡¡¡es este pi**he encierro!!!
Su exclamación caló hondo en cada uno de los que la rodeábamos y dejé que mi alma dialogara con la de ella:
-¡Ya rugiste leona! Aquí está mi palabra: Tú decides si quieres que comencemos la huelga de hambre en estos momentos.
Qué por qué se opta por castigar al estómago como acción de protesta, con una determinación que nada tiene que ver con la mítica ideología revolucionaria de los marxistas… de café. (Del “coffee shop”, así que no confundir con el color “brown”.)
Qué por qué era el espíritu de lucha la voz cantante entre Vitola y un servidor, para sellar un compromiso que tendría validez y carácter de sagrado, tanto así como un pacto de sangre entre los gitanos.
Qué por qué se prefiere pasar hambre que seguir enfrentado a un encierro… ¡Hambre! ¡Encierro! Bueno, no sé por qué pero al mencionar ahora tales palabras, irrumpe majestuoso en la memoria, Manuel Benítez “El Cordobés”…
¿Por qué tal asociación?, pues, porque él, a la edad de 25 años ya era considerado viejo para la Fiesta Brava, tomando en cuenta que ya había sido muy castigado por los toros y a esas alturas, aún estaba estancado como novillero y no asomaba ni la plaza ni el apoderado o empresario, que abriera las esperanzas para la alternativa como matador.
Con el tiempo echado encima y ya a punto de marcharse como jornalero a Francia, a Manuel Benítez, el destino lo situó en la antesala para conquistar el ansiado doctorado en los ruedos. Y claro hubo una pregunta obligada:
-Pero, bueno, chaval… Tenéis ya 25 años; no habéis tomado la alternativa; estáis cosido a cornadas y ¿aun así queréis ser torero?
-Sí, porque, ¡más cornadas da el hambre!, con ardorosa sangre andaluz respondió el “Cordobés”.
Y llegó la tarde en la que la arena, el sol y la sangre, aguardaban para que seguido de su cuadrilla, el inolvidable primer espada, nacido en Córdoba, la tierra de los califas, desfilara entre clarines y pasodobles, como ritual –por vez primera- de una corrida formal.
Pero, antes de partir rumbo a la plaza y ya habiendo dejado encendidas su par de veladoras ante un altar; con el alma puesta en la montera, el capote, la muleta y la espada, Manuel Benítez el “Cordobés”, a su madre y hermanas, les expresó lacónico y tajante:
-O triunfo… ¡O las visto de luto!
De allí que años más tarde se publicara el libro titulado, “O llevaréis luto por mí”. La obra trata de la azarosa existencia del también llamado “Ciclón de Palma del Río”, quien con su personalísimo “salto de la rana”, su “salida en puerta de gayola” y su remate por revolera, escaló la supremacía en la historia de la Tauromaquia, encarando la bravura y casta de colosales ejemplares de media tonelada de los más prestigiosos encierros…
¡¿Encierros he dicho?!... ¡Anda mi “arma”, que hasta saleroso “andalú” me sale “pa´´hacé mi vó troná”, y de una manera un tanto similar a la de “Manué´ Benite´ er Cordobé´”… Dejo en prenda mi palabra, al enfrentar al hambre y sus cornadas, las cuales vienen a ser no tan crueles como las que nos asesta este “encierro de la ganadería de Santa Ana Jail”.
¿De qué estoy hablando en “salpicao andalú”? Pues, yendo al grano y en coloquial castellano:
“Estimado lector, cuando tenga usted la gentileza de leer esto, es probable que un servidor esté ya efectuando una huelga de hambre…
Sí, ¡una huelga de hambre!... Y porque ser lector ess un quehacer sagrado, pongo mi palabra ante usted, Señorita Lectora y Señor lector, que como el “Cordobés” “o triunfo en esta acción de justificada protesta… O habrán de ponerme un plato en el ombligo, donde reboten los “pennies”, “nickles”, “nickles” y una que otra “quarter” y así completar para mi último viaje:
“No voy a vender mi huelga de hambre por una promesa”.
(Así quedó sellado el compromiso.)
Así que vayan tomando nota de lo que estoy demandando a través de esta “Mi Huelga de Hambre”, programada para dar inicio:
Fecha:_____________________ Hora:____________________
“Solución o solución”, que es igual a decir, “o dormitorio general o dormitorio general”.
(Los espacios para la fecha y hora estuvieron en blanco hasta el jueves 8 de marzo, a las 17:00 hrs., que fue cuando estalló la huelga general en protesta por la calidad de comida, asunto del cual se ocuparía una semana después el diario –en inglés- Register del condado de Orange.)
La locución latina Vox Populi que significa la “voz del pueblo” -de la cual también se afirma que es la “Voz de Dios”- marca la pauta para dar inicio al sacrificio del estómago. Y aunque se llegue a un arreglo en relación a la comida, aun así debo prolongar la abstinencia de comer, hasta acabar con este “encierro de Santa Ana”, que tanto se asemeja a los [encieros] de Miura en España y a los de San Mateo en México…
¡Miura y San Mateo!, ganaderías famosas… ¡por asesinas!
Nota de la Redacción: El siguiente texto es copia fiel de las originales, las cuales no vienen a ser otra cosa que cuartillas literalmente escritas sobre las rodillas y ya en plena algidez de la noche en la que la huelga se precipitó a su fecha tentativa, Las hojas originales fueron enviadas a la abogada Ms. Talía Inlender de Public Counsel y las copias fotostáticas de tales manuscritos, tuvieron por destino el escritorio de Doña Loreta Ruíz.
Cada página de la libreta está enumerada en orden alfabético:
a)
Desde la hora del almuerzo lo habíamos decidido: “nadie va a probar la cena de hoy”.
Llegaron las 5:00 de la tarde del jueves 8 de marzo y fue grato comprobar que el espíritu de lucha y solidaridad está vigente entre los que residimos en este dormitorio 4-B de Santa Ana Jail, ya que nadie, absolutamente nadie, ingirió alimento alguno.
Y, es que, ¡Así había de hacerse! Y, ¿por qué? Pues, porque la “P” que traemos es de “PAISAS” y no de otra cosa. (La “P” es porque somos “PAISAS”, más no “PENDE…ncieros”, que todo queramos arreglar a golpes)
Y, ¡Así había que hacerlo!, porque como dijo mi general Emiliano Zapata, “Vale más morir de pie que vivir de rodillas”, que para este caso, equivale a decir, “Vale más matar a las lombrices de hambre, que dejarlas vivir –mejor dicho, malvivir- a base de arroz pegajoso, mazacotes de pan, frijoles y patatas”.
Y es que en ocasiones, para una agradable nutrición, vale más una parrillada de dignidad y un postre de vergüenza.
b)
Ya son las 6:00 pm de este jueves 8 de marzo y ¡cuán sustanciosa viene a serlo, la digestión de hoy! ¡Venga un brindis de sobremesa!, y digamos, ¡salud! ¡Salud porque se haga Justicia!
Y ni modo que se diga que no… Porque con el sacrificio de nustro estómago, no es válido que la ciudad de Santa Ana vea su bolsa engordar. O qué se yo… que lo destinado para nuestro paladar, quizás lo usen para completar el cheque de pago de sus policías, para que… Bueno, para que vigilen [ellos] en módulos como éste y otros, o para que vengan a “cotorrear” en su celular y hacerse los desentendidos ante las necesidades del personal, tal fue el caso del oficial Luna que el día de ayer cubrió el descanso de la señorita Villa.
(Como a estas alturas del texto salimos al “break” durante el cual se le dio el pitazo a los “hombres” y se pudo hacer extensiva la información a Notimex y claro, al Consulado General de México en Santa Ana.)
Y bueno, mención aparte merecen el oficial Pérez y [la oficial] Duelos –o Aduelos- quienes por momentos se olvidan que su función no es de un “deputy” (celador), sino que más bien de un guardia de seguridad, ya que puedo constatar que en ambos han aflorado lapsus de eruptiva prepotencia… Y pues, como que no va….
c)
… ya que es imposible obviar que su cheque y patrocinio, y [al igual que] los nutrientes para nuestros jugos gástricos, provienen del mismo lugar: De la chequera de PAPI GOBIERNO FEDERAL… O sea que “cada chango a su mecate”, que es igual a [decir que] nosotros a guardar compostura y ellos [los oficiales]. A su pago desquitar.
Y bueno, para corresponder decorosamente a la acción de mis amigos, la huelga de hambre que tenía [yo] prevista hasta los próximos días, tengo para bien comenzarla –más bien, haberla comenzado- a partir de este mismo día jueves 8 de marzo de 2012.
Y lo hablado, hablado está:
Mi decisión obedece a que por las vías que sean necesarias, pero a este “encierro” marca “Santa Inquisición” se le debe dar fin.
Mis compañeros podrán con todas las de la ley, retornar a la vital rutina de ingerir alimentos tres veces al día… Pero yo no lo haré… Hasta haber obtenido como solución, que nos cambien a un dormitorio general.
d)
Y refrendo mi compromiso:
“La huelga no la voy a vender por una promesa.”
“O solución o solución”.
“O dormitorio general o dormitorio general”.
Y no estoy pecando de radical, ya que es del todo comprobable que aquí encerados [en las celdas], estamos cultivando enfermedad y media. Es más, desde aquí exhorto a profesionales de la medicina para que científicamente constaten, que el prolongado encierro en el que nos tienen cautivos, efectivamente causa estragos patológicos.
Señores doctores, su testimonio, de alguna manera será darle vida a su Juramento de Hipócrates.
Un dermatólogo puede constatar que la piel se marchita por la falta Oxígeno [del aire libre], y se debe resaltar que aquí habitan personas que dependen de la industria de la belleza (No confundir con el negocio del s**o.)
Y peor aún, la exposición en exceso al aire acondicionado [de las celdas], trae como consecuencia laceraciones en los codos, rodillas y articulaciones de los dedos… Y es obligación tomar en cuenta que en esta antesala de la “enfermedad” –sea dicha esta palabra [en su] significado genérico- tampoco tenemos acceso a los rayos solares, lo cual es infame para nuestros huesos…
e)
… que se miran imposibiliatados de asimilar la codiciada Vitamina D, la cual es materia elemental para protegernos de una fractura… Aquí queda espacio para que el osteólogo dé su voz de ¡presente!
Por su parte el gastroenterólogo, aparte de comprobar que nos están dando comida de tercera categoría –habiendo fondos de primerísima- pues también puede hacer uso extensivo de sus conocimientos y asentar que, en consecuencia del prolongado enclaustramiento y la correspondiente inactividad, nuestro aparato digestivo merma notable –y obviamente- sus funciones, conduciéndonos a las puertas de la diabetes.
¿Nada más la diabetes?... Es turno para el cardiólogo; tan aplaudido y tan temido; tan buscado y tan evadido, que lo ha sido este galeno, cuya especialidad se ha visto socorrida de pacientes, sobre todo por la “palabra-efecto- más mencionada –y padecida- desde el siglo pasado hasta estos días: Stress.
¡ ¡ ¡ DOCTOR DEL CORAZÓN ! ! !...¡ ¡ ¡HAGA ALGO POR FAVOR ! ! !... que una opinión suya es bálsamo que pueda hacer entrar en razón [a los dirigentes de Santa Ana Jail]
f)
Vea usted que se le pide… que se le implora con letras mayúsculas y triplicando los signos de exclamación… ¡Símbolos de angustia!
Doctor, si lo desea, no necesita expresar frase alguna, tan sólo diga Sí o No:
El sedentarismo, aunado al cautiverio, es causa directa –o agudiza- a los siguientes padecimientos:
-Arritmia.
-Hipertensión e hipotensión arterial.
-Arterioesclerosis.
-Taquicardia y braquicardia.
-Disnea (dificultad para respirar.)
Y tales padecimientos pueden ser fatales… Sí, fatales, al acentuarse notablemente por un cuadro negativo en la cuestión emocional.
A estas alturas, en la atmósfera se siente un “aroma” a medicinas –y sin exagerar- puede llegar a impregnarse con esencia de incienso y fragancia de xempaxúchtl… Así como si fuera 2 de Noviembre, Día de los muertitos.
g)
¡Qué cosas tan tristes!, hasta para leerse, mencionarse o escribirse en una cárcel… ¿Cárcel? ¡Cuál cárcel!
¡Éste es un centro de detención!
Y vale más, en cada pausa, volver a recalcar:
“Somos detenidos, no somos reos”.
Qué si Santa Ana Jail tiene un reglamento, pues que lo tenga para sus presos, porque para nosotros resulta obsoleto en muchos puntos.
Qué sus mentados módulos –como éste el 4-B- son joya arquitectónica vanguardista, pues sí que lo son, pero resultan obsoletos en su funcionalidad, debido a que se prestan al sistema de “day room” alternado que a la postre es una fuente de enfermedad.
Y bueno, funcionarios de la ciudad de Santa Ana, al rato no estén llorando ante la lluvia de demandas que esta “crisis… existencial” pueda acarrear en su contra. Y las compensaciones que un juez del fuero civil haya de ordenar por daños –y perjuicios- físicos y psicológicos…
h)
… habrá que ver quién –o de dónde- las van a pagar. Y pues, no creo que desde este momento sean los erarios del Gobierno federal, los que se hagan fiadores de las futuras deudas originadas por la necedad y oídos sordos por parte de los directivos de Santa Ana Jail… Interesante futura labor para la jurisprudencia de los tribunales en los que el lenguaje legal se codifica con el “$igno de pe$o$”, de “dólare$”, de “billete$ verde$” en este caso.
Bueno, cada década un héroe… o un desfalco, y ¿quién paga los gastos? Y es que ya no se sabe ni qué pensar o digamos –pecaminosamente- prejuzgar… Pues sí, ya después de haber visto lo que pasó en la ciudad de Bell, California.
“Anyway”, qué quizás [la ciudad de] Santa Ana cuente con excelente compañía de seguros contra demandas civiles, pues ¡qué bien! Qué le saque jugo poniéndola a trabajar, porque en ella también hay hijos que mantener…
Pero, no a costa de nuestra salud mental!
Al mencionar “salud mental”, se debe extender la alfombra roja y dadr la bienveida al neurólogo, psicólogo y psiquiatra.
i)
Pero antes una breve pausa para acotar con líneas de calidad y toda duda despejar:
“LA HUELGA DE HAMBRE NO LA VOY A VENDER POR UNA PROMESA”, reiterando así mi palabra dada a usted, SR: LECTOR:
“O solución o solución”, de este conflicto que se traduce a:
“O dormitorio general o dormitorio general”, y nada más.
(Ya es viernes 9 de marzo y son las 12:50 de la noche.9
Prosigamos con la salud mental, la cual por muy deteriorada que la tengamos en este instante, es deber preservar el lineamento marcado en los libros dedicados a su correspondiente estudio. Es decir, que como mandamiento a cumplir, no aparecerá aquí lo que la palabra “crazy”, quiere decir en español.
j)
Psicología, en su etimología, [deriva] del griego Psique (alma) y Logos (estudio o tratado de algo), y en la práctica médica, pues el estudio del alama, cuya fortaleza y balance en relación con el cuerpo, son de acuerdo a Platón, factores vitales para que el ser humano goce de sana animación en sus órganos, aparatos y sistemas.
Al menos ahorita hay equilibrio en el nivel físico y psicológico… no le hace que vaya haciendo surco el dichoso “nivel”. Inclusive, hasta como que conviene darle las “gracias” [por sus servicios] por el momento al psicoanalista, porque nuestra mente a causa de los “lockdowns”, como que ya no requiere de su bolígrafo y su libretita de taquigrafía, sino que más bien del neurólogo, para que poco después del encefalograma nos dé pase directo con el psiquiatra, ya que éste a diferencia del psicólogo, cursa la carrera de medicina general y después su especialidad… Y es que ya entre nosotros, se acusan “goteras en la azotea” que cualquier terapia freudiana, alejada está de poder taponar. Juzgue usted:
Llega la hora del raquítico “day room” y de los “toriles” salimos los “primeros de la tarde con divisa naranja” (el color del uniforme), con los ojos saltones y queriendo embestir a todo aquéllo que se mueva.
Así como reses bravas criadas para la lidia, salimos en cuanto se abren las puertas de…
k)
… nuestra celda; el nerviosismo acumulado después de haber estado con la cara pegada al vidrio (de aproximadamente tres y media pulgadas por tres pies) durante algunos minutos, se eleva notablemente al oxigenarlo con la vehemente inhalación, propia de una criatura en cautiverio y con escasa ventilación natural.
Pero, qué grato es el elemento que la tabla periódica le ha asignado la [letra] “O” mayúscula como símbolo químico: el Oxígeno… [Y lo es] Más cuando se ha estado por espacio de ocho horas d esu generosidad alejado y nomás dando de vueltas como león enjaulado.
Y, ¡ole! Y más ¡ole!, se podría corear desde los “tendidos de sol y sombra” –en este caso a través de las cámaras de video- ya que unos con la mirada alterada, sobre la cafetera arremetemos. En tanto que otros con la toalla de baño, “capotazos y muletazos”, parecemos ir dando.
Y hay que aprovechar este “tercio de varas” para hacerle los honores al “H2O”, para que el “tercio de banderillas” rinda al menos para echarle una pasadita al periódico, allí mismo en el “ruedo” porque está prohibido llevarlo consigo a los “corrales”… que diga a las celdas.
l)
Y llega el “tercio de muerte”, que no concluye con la suerte suprema del “volapié”, sino que cuando el “juez de plaza” –en este caso el oficial de la policía de Santa Ana, en su función de guardia de seguridad- ordena “tocar el tercer aviso”, que es señal de que retornemos al martirio del enclaustramiento.
Sr. Psiquiatra, ¿a qué nivel encuentra usted [las consecuencias de] nuestra claustrofobia?
¿Suena a exageración lo anterior? Ojalá que hubiera sido una “exageración” el intento de suicidio del joven Ernesto Coría, que quiso ahorcarse con el cable del teléfono, en la celda de espera del edificio en que se ubica la corte federal de Los Ángeles.
Esto tuvo lugar a raíz de que, como él mismo ((E. Coría) lo manifestó a su retorno al Módulo 4-B: “Era preferible de una vez acabar con todo, antes que regresar un día más a este ma***to encierro”.
Felizmente, al joven se le permitió salir antes y ahora debe estar en su natal Durango. Ya solo queda desearle que pueda él sortear agradablemente los traumas desarrollados entre cuatro paredes.
m)
Y mi estimado lector, claro que a estas alturas se respeta su excepticismo, pero para que se dé una idea, váyase ubicando por algunas horas en un sitio así como en el que Gustavo Alatriste e Ismael Rodríguez dieron vida al drama [que se vivía] en las celdas de castigo del “Palacio Negro” de Lecumberri.
Alatriste tituló su filme como “El apando”, que es además uno de los nombres con que se le conoce al cuartito donde don Salvador Sánchez encarna a un adicto a la he***na. En tanto que Rodríguez hace uso del otro término que recibía la temida habitación destinada “para los incorregibles”: la bartolina.
A qué usted ya sabe que se está hablando de la película que es la primera de una trilogía que constituye una joya del Séptimo Arte de México: “Nosotros los pobres”, a la cual antecedieron “Ustedes los ricos” y “Pepe el Toro”.
Y, ¿quién mejor que Pedro Infante?, para irrumpir como protagonista de lo que Carlos Monsiváis llama “machismo positivo”. Bueno, la cuestión es que el “Ídolo del pueblo” se pelea a muerte con el “Tuerto” allí en la bartolina y qué tal cuando con la genial…
n)
… musicalización de don Manuel esperón, el “Torito” haciéndole “manita de puerco” a su rival –ya con el ojo reventado- lo conduce con violencia hasta la ventanita de la puerta, donde la cámara “Doble M” (Mágica y Magistral) de don Gabriel Figueroa, capta pavoroso “close-up” del recién mutilado maleante que grita desaforado:
-¡Ay, ay, ay, ya no por favor! ¡Yo maté a la usurera! ¡Ay, ay, ay, ya no por favor!...
¡ ¡ ¡ Pepe el Toro es inocente ! ! !
Bueno, pues casi a ese nivel de angustia se nos podría retratar cuando asomamos nuestra mirada por el escaso espacio que permite ver la monotonía de un “day room”, que lo contemplamos con esperanza similar a la de un perrito que clava sus ojos en los trozos de longaniza y cecina que cuelgan en la carnicería.
¡Cuánta nostalgia por aquellos centros de detención de San Pedro y Lancaster destinados para asuntos de inmigración!
ñ)
En San Pedro, aquéllo era… ¡un hotel frente al mar!, con dormitorio general y sin límite de horario en la zona recreativa. Inclusive, se podían mandar cartas sin límite –aquí hasta en eso son cuentachiles- y el patio de tal facilidad, fue escenario de un torneo México vs Centroamérica… ¡Calor futbolero a nivel del mar! Ah, y en Lancaster se podía disfrutar del aire libre durante las 24 horas.
Según que San Pedro está cerrado por el fallecimiento de dos personas. Es que allá fue de dos en dos y aquí va a ser ¿de cuántos en cuántos?... Bueno, eso sí que suena fatalista, pero como se dijo ya, a lo mejor la ciudad de Santa Ana ha de contar con muchos fondos a gastar por futuras demandas por daños a la salud, ocasionados por el sistema de “encierro dentro de otro encierro”. Y sin haber necesidad, ya que esto se puede evitar. De lo contrario, lo que resulte, ppor supuesto que no lo va a cubrir el Gobierno federal.
Y qué tal amigos lectores, ¿se animan a ustedes a un auto evalúo de su capacidad ante un encierro, nomás para ver qué tal anda su aguante? Ándele, [ya que] podrá contar con la ventaja de echar mano de su game boy o su play station…
o)
… portátil y un buen bonche de sus revistas favoritas, Dese nada más 72 horas y verá que le darán ganas de salir corriendo con esta dosis de los que bien podría ser una “coproducción fílmica Alatriste-Rodríguez”… ¿Verdad que no es atractivo de taquilla?
Mejor sería que “entrara al quite” una ambientación muy al estilo de Gilberto Martínez Solares, quien ya lograda la transición de don Germán Valdés “Tintán” de pachuco a peladito de barrio, lo sitúa a éste en el rodaje de “Ay amor, como me has ´ponido´´” –todo flaco y descolorido- en una amplia galera donde es mejor digerido el estar privado de la libertad.
“Y después de este mambo y a petición del público, les tocaremos… ¡otro mambo!!”, enfatiza ”Tintán” que es tomado de cerca y con el ídice apuntando hacia arriba. Conforme se va ampliando la imagen, van apareciendo los músicos, el carnal Macelo, el “Ranilla” y el “Tuntún”, quienes tras las rejas están de reventón… Y es por eso que de la dieta de mi solitaria, ni hablar:
“O dormitorio general o dormitorio general”, para por lo menos como terapia, poder cotorrear.
p)
Y ya verán que es también la reclusión en equipo, una barrera ante el acecho de la enfermedad… ¡Y sí que ha habido enfermedades! En este mes apareció publicado en un diario local en español (La Opinión), que una agrupación de protección a los inmigrantes había pugnado por la pronta solución a la prolongada detención de éstops. Para paliar la situación, se optó por los “beepers” aferrados a los tobillos, ¿la causa del problema?: las enfermedades entre los internos originadas por el sistema de encierro.
Ya son horas de la madrugada del viernes 9 de marzo de 2012 y haciendo un poco de lado a los Derechos Humanos y al Organización Mundial de la Salud, y en lo que vendría siendo un balbuceo manuscrito, extiendo -desde–la celda 26- la voz de auxilio hasta la UNESCO, ya que dada la brevedad de los dichosos ratos de convivio, se mira estancado el desarrollo intelectual. Y partamos con que en este momento, se ha de patentar una frase de mi total autoría:
“Sin controversia, no propera la cultura”.
q)
Así que no se considera justo que se vea atorado el prosperar culturalmente, al no contar con el suficiente espacio de tiempo para intercambiar opiniones –y claro, generar controversia- con Marvin y José Ángel, ya que ambos son “ratones de biblioteca”.
Además con el tapatío Isidoro Díaz, es única la oportunidad para hurgar en su pasado la genealogía de su nombre, homónimo del legendario “Chololo” del Campeonísimo Guadalajara.
Y es todo por el momento… No tardda en amanecer y dado el estado de nervios habitual, aunado a la dieta de protesta, pues a lo que más que se puede aspirar, es a un mayor número de conversaciones en las que nos dejemos hablando solos los unos con los otros.
Y es que, ¡sí!, ya nos estamos volviendo loc… -“os pido vuestro perdón-; me olvidaba que estaba vetado mencionar lo que crazy quiere decir “in Spanish”. Bueno, he querido decir que somos ya incapaces de sostener una plática normal, lo cual es claro síntoma de que ya nos estamos volviendo “crazy, crazy…”, que diga “dasi, casi…”, y si allí sobra una “r” y que aparezca la “z” enb lugar de la “s”, son faltas de ortografía –u horrores ortográficos- pues… ¿La ortografía? Ahorita, ¡quién se fija en “pnterías” y “tontejadas”!
Muchas gracias, José Luis Velázquez.-Torres.
La carta abierta:
“A quien corresponda…
… y esté para asumir sus responsabilidades”.
Con el debido respeto y cortesía, pero además con la justificada exigencia, pretendemos hacer de su conocimiento –a usted o ustedes, y a la opinión pública- los problemas colectivos que vivimos –y no se vea de qué infeliz manera- los internos de este centro de detención de ICCe, en la ciudad de Santa Ana, para que se les dé solución lo más rápido posible. Sí. “lo más rápido posible”, ya que el sistema de “encierro” –por así nombrarlo- ha degenerado en nuestro estado de salud; a tal grado que se puede mencionar que somos víctimas de un “genocidio silencioso”, teniendo como nueva modalidad a la “claustrofobia moderada”…
¿Les parece exagerado el uso de las palabras “exigencia”, “genocidio” y “claustrofobia”? Pues, aquí está esquematizado el punto central del problema:
a) La celda es para dos ocupantes.
b) Los horarios de “dayroom son: Un día, el primero es de 7:00 am a 11:00 am y el segundo de 7:00 pm a 9:00 pm. Al siguiente día se nos tiene lástima de las 2:00 pm a las 5:00 pm, en tanto que la segunda etapa de conmiseración se nos otorga con la escasa generosidad de hora y media, ya que es de las 9:00 pm a 10:30 pm, y así sucesivamente día tras día, se nos siguen dosificando los suficientes “agentes patógenos”, a base de la tortura del encierro.
Y de un triste lamento “hacemos de tripas corazón”, para alcanzar a sobrevivir nuestra patética realidad. Sí amable lector… Nunca antes, durante dos décadas de teclear en este país, ¡tan amable!, como hasta este momento lo viene a ser usted. Sí que es mucho de agradecerle a usted, su tiempo y atención ante este papel, ya que es una grata vía de desahogo para lo desdichado que resulta estar en este mal nombrado, “centro de detención”.
Y es que en este lugar se vive… mejor dicho, se malvive la antítesis de la Vida y la Salud. Metafóricamente, la celda sugiere al vientre materno, en el que nosotros, como para un guion de terror –pero sobretodo de reflexión- jugamos el papel de embriones patológicos… ¡y por partida doble! Es decir de dos en dos: ¡A manera de cuates, gemelos o mellizos!
Y con metáforas o sin ellas; pero, con la verdad como estandarte:
¡Sí estamos para EXIGIR!, ya que la renta de este edificio no es pagada por la “Sección 8”, ni mucho menos gozamos de un techo gracias al “tiempo de lástima” que se obtiene en los casos de evicción. Además, nuestra manutención, tampoco es sostenida con estampillas de comida o alguna otra línea de ayuda de la asistencia pública o el Welfare, tan famoso entre las capas populares.
No claro que no es así: los fondos destinados para la infraestructura de nuestra estadía en este inmueble, provienen dada menos y nada más que de las… ARCAS DEL GOBIERNO FDERAL. Es así; y lo es, tal cual debe serlo, por la simple razón de que el devenir de los residentes, actualmente atraviesa por un proceso el cual incumbe al Department of Homeland Security Service (DHS) y al susodicho U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), siendo ambas entidades de fuero nacional.
Así es que, en un marco de realidad –y honestidad- es válido definir con claridad que la Ciudad de Santa Ana en esta cuestión administrativa, pues aparece como simple arrendatario y su personal del H. Santa Ana Police Department, viene a desmpeñar una función mayormente enfocada a la de un guardia de seguridad, la cual está alejada a la de un celador o alguacil (deputy) del Departamento del Sheriff, el cual tiene a su cargo el sistema carcelario.
Y si le está fuera de su alcance a la Ciudad de Santa Ana, corresponder a nuestro debido derecho de ser tratados con dignidad, pues que le aflore el factor honestidad y que se haga a un lado y ceda su lugar a alguna otra ciudad que actúe como debe de ser, a la hora de desquitar el cheque que le mande la la entidad encargada de Inmigración.
¿O qué pasa? En Afganistán intercambiaron cadáveres por petróleo y a nosotros, ¿por qué tipo de cosas nos piensan canjear?
Muchas gracias.
José Luis Velázquez-Torres.