29/04/2025
La cuenta de ahorros que me enseñó a no ahorrar 🤷
Cuando tenía alrededor de 8 años, mi mamá me llevó a abrir una cuenta de ahorros. 💰 Recuerdo que me emocioné muchísimo, no solo porque me sentía “grande” por tener mi propia cuenta, sino porque además me regalaron una mochila padrísima como parte de la promoción del banco. Me sentí importante, especial. 😇
Mi mamá me animó a ahorrar lo que me daban de domingo mis tíos y abuelos. Y yo lo hacía con gusto. Pero cuando llegaba el momento en que quería usar mis ahorros para comprar un juguete, o ese guante de béisbol que tanto quería, la respuesta era casi siempre un rotundo “no”.
Ella se enojaba o me decía que no debía gastarlos, que eran para el futuro.
Y aunque su intención era buena —quería enseñarme a ser responsable con el dinero—, la realidad es que nunca me ayudó a establecer metas claras, ni a entender que ahorrar también podía traer alegría o recompensas en el camino.
Con el tiempo, eso me dejó una relación complicada con el ahorro. De adolescente y adulto joven, me costaba trabajo ahorrar. Y cuando lo hacía, me lo gastaba rápido. No sabía cómo darle propósito a ese dinero, ni cómo equilibrar el disfrutarlo y el cuidarlo.
Hoy, como asesor de finanzas personales, entiendo que no se trata solo de ahorrar por ahorrar. Se trata de tener un plan, de encontrar un equilibrio entre cuidar tu futuro y disfrutar tu presente.
👉 Si tú también creciste con ideas parecidas y hoy te cuesta trabajo organizarte con el dinero, quiero ayudarte. Mándame un mensaje para agendar una asesoría personalizada.
Es momento de sanar nuestra relación con el dinero y construir un camino financiero que sí tenga sentido para ti.