13/07/2026
México no necesita copiar a Silicon Valley.
Su ventaja es distinta: tiene una base industrial conectada con uno de los mercados más grandes del mundo.
El comercio con Estados Unidos supera los 900 mil millones de dólares. Eso convierte a México en una plataforma natural para tecnología aplicada a manufactura, logística, pagos, datos y automatización.
Más de una cuarta parte de sus egresados de educación superior viene de carreras STEM. Ahí está la base de talento para IA, software, analítica, robótica, ciberseguridad y semiconductores.
El ecosistema fintech mexicano ya reúne más de 700 startups locales y cerca de 1,000 soluciones si se consideran también los jugadores extranjeros que operan en el país.
Y el e-commerce no solo crece como canal de venta: también empuja infraestructura logística, pagos digitales, cloud, data centers y mejores sistemas de información.
México puede competir globalmente porque no parte de cero. Ya tiene manufactura, talento, ubicación, tratados, cadenas de suministro y demanda empresarial.