24/05/2026
Mi abuelo no tenía MBA, Papá y Mamá tampoco… 💭
Pero los tres me enseñaron algo que ninguna universidad hubiera podido darme:
Cómo se construye un negocio con las manos 🤲, con el cuerpo 💪 y con el alma ❤️.
Mi abuelo levantó “La Bolsa Elegante” 🏪, un negocio que vivió por más de 30 años en el corazón de Orizaba, Veracruz 🇲🇽.
Después, mis papás continuaron ese legado con “Novedades Lety” ✨ — llamada así por mi mamá — y que hasta hoy sigue vigente en nuestro querido Pueblo Mágico de Orizaba 🏔️
Desde pequeño, yo no jugaba… yo surtía 📦.
Mientras otros niños descansaban, yo estaba acomodando mercancía, aprendiendo a tratar al cliente 🤝 y entendiendo que cada peso vendido era el pan de nuestra mesa 🍞.
Vi a mi familia madrugar cuando otros dormían 🌅.
Vi cómo un negocio familiar no es solo un local… es una decisión de vida que se renueva todos los días.
Vi cansancio, vi sacrificios. Pero también vi dignidad, orgullo y unas ganas enormes de salir adelante.
Eso me formó. Eso me hizo quien soy 💪🏻
Y por eso hoy, cuando veo empresas como Konfío 💜, algo dentro de mí dice:
“Esto es lo que mi familia necesitaba”.
Porque crecer no debería ser tan difícil para quienes más trabajan.
En México hay muchas PyMEs sosteniendo a familias enteras 🇲🇽📈.
Negocios como “La Bolsa Elegante”, como “Novedades Lety” y como el de tantos mexicanos que todos los días levantan una cortina sin saber cómo vendrá el día… pero aun así lo intentan.
Konfío existe para cambiar eso: para que quien trabaja el doble, también tenga oportunidades de crecer el doble 🚀💜
Hoy comparto estas fotos porque detrás de cada pequeño negocio… hay una gran historia.
👇¿Tú también creciste rodeado de emprendedores familiares?
Te leo…