23/03/2020
Día 7: días de réflexion, aprendizaje y mucho agradecimiento.
No recuerdo haber vivido un toque de queda antes. Tanta calma en la ciudad es impresionante y aunque es porque estamos pasando por tiempos difíciles es tiempo de aprovechar a estar con los nuestros. De mirar nuestras casas no como prisiones de oro, sino como nuestro refugio ante la amenaza. De saber que separados es lo mejor para más adelante estar todos juntos. De agradecer que a pesar de que nuestra amenaza es una pandemia, que no debe ser tomada a la ligera, y que es algo que nos está uniendo como humanos. Y de agradecer especialmente a todos aquellos que están en la primera fila en contra del virus.. doctores, repartidores, las cajeras del supermercado, funcionarios públicos, quienes se encargan de limpieza en cualquier lugar... Todos. Gracias.
en tiempos de