Cuidado de la plantas carnivoras
Las plantas carnívoras, llamadas así por su capacidad para digerir insectos, son muy populares en estos días. En la entrada de Venus Atrapamoscas han llegado muchas preguntas sobre los cuidados básicos que hay que tener con este tipo de plantas así que he prepaparado una lista de las cinco cosas que debes saber para cuidar de tus plantas de la mejor manera posible
. Recuerda que es una visión general, cada especie requiere de diferentes cuidados, pero para principiantes esta guía será suficiente para mantener viva *casi* cualquier planta carnívora.
1) Alimentación (Comida)
No alimentes a tus plantas, ellas pueden hacerlo solas
¿Qué le doy de comer a mi planta carnívora? si las puedes alimentar con un insecto por semana pero si la tienes afuera ellas pueden alimentarse solas
Las plantas carnívoras “comen” insectos para obtener algunos nutrientes que no están disponibles en su hábitat natural (principalmente compuestos nitrogenados), si la tierra tiene demaciados nutrientes no necesitan comer insectos
Si la obligas a comer podrías hacerle daño e incluso intoxicarla así que nunca, por más que te mueras de ganas, jamás le des de comer.
2) La Tierra (Sustrato)
Peat moss es el mejor sustrato para la mayoría de plantas carnívoras
Peat moss es el mejor sustrato para la mayoría de plantas carnívoras
Lo más recomendable es usar un tipo de tierra especial conocida como Peat Moss que está hecha a base de una especie de musgo conocido como Sphagnum o Esfagno, este tipo de sustrato también se utiliza en herpetarios, así que puedes conseguirlo en una tienda de mascotas exóticas y es lo mejor que puedes ponerle a tu planta para que crezca saludable. También puedes usar sustratos inertes como perlita o vermiculita. Algunos criadores usan una mezcla de estos tres sustratos, puedes experimentar para saber qué te funciona mejor. En la naturaleza este tipo de plantas viven en zonas pantanosas (la mayoría) donde el suelo es pobre y tiene una acidez elevada. Algunas pinguicula viven en zonas con suelos arcillosos y ácidos también. La tierra para macetas y los fertilizantes pueden dañar a tu planta carnívora, no uses nada de esto.
3) El Sol y la luz
La luz solar directa le da color, pero puede dañarla
Que a tus plantas no les de el sol directo por más de 30 minutos (aproximadamente), lo ideal sería que estén en la resolana por una hora o dos todos los días para que tengan más color y sean más atractivas. Si notas que las hojas se empiezan a poner cafés o negras más rápido de lo normal, quizás esté recibiendo mucho sol y se estén quemando, cámbialas de lugar hasta que encuentres el punto ideal, cada casa es diferente. La cantidad de sol que necesite tu planta será diferente en cada país, incluso en cada región puede ser diferente pues si recuerdas tus clases de geografía de la primaria, los rayos del sol llegan a la tierra en diferentes ángulos.
4) El Agua y La Humedad (Riego)
Riega por bandeja sin inundar las raíces
Para plantas carnívoras lo ideal es usar agua destilada, comprarla puede ser costoso, si tienes aire acondicionado puedes usar el agua que gotea de éste (ya está destilada) o como alternativa (y la opción que yo prefiero) puedes usar agua de garrafón o embotellada. NO debes usar agua de la llave porque generalmente tiene muchas sales disueltas que a la larga se depositan en el sustrato y podrían intoxicar a tus plantas. La mejor forma de regarlas es colocando una bandeja pequeña con agua abajo de la maceta, de esta forma se mantiene el sustrato húmedo y tardará más en agotarse, pero asegúrate de que no esté sumergida en el agua porque podrías hacer que se pudra.
5) Conoce a tu planta
Conoce a tu planta para cuidarla mejor
Es muy importante que te informes respecto a las necesidades de tus plantas, cada especie requiere de diversos factores que pueden variar de las sugerencias generales. Quizás la famosa Venus Atrapamoscas (Dionaea muscipula) y las Droseras (conocidas como Sundew, rocío de sol, en inglés) sean las especies más famosas, aunque hay otros tipos de plantas insectívoras como las Pinguicula , las Sarracenias o las exóticas Nepenthes. Con esta mini guía puedes cuidar de todas estas de forma básica. No es necesario tener un higrómetro o un termómetro para asegurarte de que están bien, basta con que aprendas a conocerlas y poco a poco te darás cuenta cuando algo no esté bien.