15/04/2026
🔴🇪🇨 ¦ Cada nuevo ajuste en los precios de los combustibles en Ecuador vuelve inevitable una comparación que muchos ciudadanos realizan en la calle, en el transporte y en redes sociales: la diferencia entre el gobierno del expresidente Rafael Correa y la actual administración de Daniel Noboa.
Hoy, con la gasolina Extra y Ecopaís en USD 3,024 por galón, el diésel en USD 2,962 y la gasolina Súper en USD 4,57, el impacto en el bolsillo de los ecuatorianos es evidente. Este escenario ha llevado a que se recuerde con insistencia una etapa en la que los precios eran considerablemente más bajos.
Durante el gobierno de Correa, los combustibles se mantenían en niveles mucho más accesibles para la población: la gasolina Extra y Ecopaís rondaban los USD 1,46, el diésel cerca de USD 1,02 y la gasolina Súper alrededor de USD 2,00. Para muchos ciudadanos, esa diferencia no es solo estadística, sino una referencia de estabilidad en el costo de vida.
Sectores que defienden esa etapa sostienen que la política de subsidios cumplía un rol de protección social directa, amortiguando el impacto del mercado internacional del petróleo y evitando que los incrementos se trasladen de forma inmediata a los consumidores.
En contraste, el modelo actual ha sido criticado por permitir que las fluctuaciones internacionales afecten de manera más directa el precio interno, lo que se traduce en aumentos en transporte, alimentos y servicios.
También se recuerda la propuesta de la Refinería del Pacífico como un proyecto estratégico que buscaba reducir la dependencia de combustibles importados y estabilizar los precios a largo plazo. Para sus defensores, su paralización representó una oportunidad perdida para el país.
Más allá de la discusión política, lo que se mantiene vigente es una percepción ciudadana: el costo de vida se ha incrementado, y con ello también la nostalgia de un periodo en el que, para muchos, el combustible era más accesible y el impacto económico más previsible.